Este blog partió como una actividad para la clase visión integrada de las artes, y por lo mismo se supone que debería escribir lo que entiendo de la materia enseñada por el profesor.
Pero antes de eso, dejaré aquí una reflexión que nació en medio de la última clase (15 de abril), algo que vino a mi alma mientras observaba la obra "esqueletos que intentan calentarse" de James Ensor.
Estamos insertos en una sociedad sin vida, un montón de seres reprimidos y que intentan reprimirnos, cortar nuestras alas e insertarnos en una vida que no nos pertenece sólo porque ellos no han logrado ser quienes querían y se conforman con intentar vivir una ilusión.
Y no es algo que ocurra sólo en este siglo, la historia de la "humanidad" se ve teñida por este tinte tan amargo que como enredadera quiere atraparnos y dejarnos como unos bosquejos sin vida jugando a vivir, una enredadera que tapa todas las puertas y ventanas y quita luz a nuestros pensamientos, sueños y lo más importante, nuestros sentimientos.
Hola
ResponderEliminarBueno el posteo. Creo que tienes razón en cuanto a la represión constante, sobre todo de la publicidad, que te obliga a vivir según los cánones de las transnacionales, vivamos en Santiago, Indianápolis o Bombay.
Además, en el curso hemos visto que los simbolismos de Ensor solo llegan a un grupo reducido de gente (sobre todo a finales del siglo XIX), entonces, ¿a quién van dirigidos estos cuadros si no a los hombres que nos reprimen? A la élite (intelectual, económica) de la época...
Eso, saludos...